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Un
relámpago basta de tus ojos
para lograr que mi noche se
ilumine,
o que tus manos poetas filigranen
dibujando
caricias en el aire;
para que broten rosas sin quebranto
en la esquina mas azul del paraíso.
Si
tu silencio amado
es silencio real como una roca
cosecharé las lágrimas más tristes
buscando ablandar tu corazón coraza,
pretendiendo que sea el mío malogrado
el que se oxide en la noche del olvido.
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