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¿Qué
tienen tus caricias
que despiertan en mi
la sed de mas caricias?
¿Qué tienen tu mirada
que logra en mí el deseo
de naufragar en ella?
¿Qué
veneno contienen
tus labios como frutas
que me hacen sentir niño,
para robar tus besos?
¿Qué
oasis encantado
es tu pubis que causa.
que el resto del planeta,
sea olvido y desierto?.
Así
pues no te extrañe que este viejo marino
con la piel ya curtida por la sal
de diez mares,
conocedor de cíclopes y lestrigones fieros,
sordo
a toda sirena, quemado en mil hogueras,
no desee otra cosa que navegar tu cuerpo
para buscar a tientas,
en
las noches de lluvia de una leyenda celta
la luz de tu sonrisa,
la luna de tus labios,
la
estrella de tus ojos,
la playa de tu piel,
el canto de tus manos,
tu trópico de fuego y terciopelo.
Suicidándome
en ti
en arrebatos lentos,
noche a noche,
día a
día,
tarde a tarde,
sueño a sueño,
beso a beso.
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