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Como
cerezas palabras,
como palabras caricias,
como las risas de un niño,
en un
país de sorpresas.
Así
me surgen los versos
cuando mis manos extiendo,
buscando los contraluces
de tu cuerpo entre mis dedos.
Como
lágrimas de un ángel,
como estrellitas del cielo,
como cascadas de flores,
como un vendaval de besos.
Así
cosecho los versos,
los poemas mas intensos,
cuando contemplo tu rostro,
tras
el amor, en el lecho.
Como
un sombrero de mago,
como un trovador de cuentos,
como recuerdos de Alicia,
desde su mundo de sueños.
Así
restalla la siembra
de semillas de poemas,
sobre el bancal de tu sexo,
de tu salvaje barbecho.
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